Entre tanto drama y responsabilidad, el amor parece una especie de mito urbano, algo que ocurre solo en cuentos para cachorros. Imagínate a un Alfa intentando tener una cita:
–Perdón, quería decirte algo bonito; pero antes debo cerrarle la boca a mi Beta, hacer cien dominadas y organizar la vigilancia nocturna.
El romance no tiene ninguna oportunidad en la agenda de un Alfa...
Primera entrega:
Segunda entrega:


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